No se quiere por ser de la misma sangre,

se quiere con hechos, con palabras agradables sin segundas,

sin sacar el pasado desagradable y dañino en casi cada conversación.

No se quiere cuando sólo recuerdan tus errores como algo negativo

en vez de como oportunidades para mejorar.

No se quiere por conocer a alguien de toda la vida,

si no por entenderlo y compartir su locura durante unas horas,

una charla, un café y un abrazo al despedirte.

No se quiere cuando no confían en tu evolución

más allá de lo que les han dicho que significa esta palabra.

Puede que para algunos la vida sea algo pequeño,

pero hay que respetar a aquellos que lo ven todo desde una óptica distinta

y no prejuzgarles o subestimarles por ello.

No se quiere cuando no saben de ti más que lo que hiciste hace años.

Años que parecen más bien décadas o siglos,

como si no tuvieses la capacidad de reinventarte y salir adelante.

No se quiere si no saben ver el verdadero valor que tienes en tantos años de conocerte

y lo buscan en otros porque piensan que es tu culpa, que no tienes sentimientos

y no sabes lo que es querer a alguien.

No es que no sepas querer,

es que sólo lo demuestras con quienes te lo demuestran de verdad

y están ahí sin excusas, sin pedírselo, sin suplicar ni arrodillarte,

quienes leen estas líneas y quizá en un mensaje breve

te dicen con otras palabras lo mucho, mucho que te quieren.

 

Escrito y foto por Alison Rebel. Todos los derechos reservados. Copyright 2018.

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